20 feb. 2017

Dame la mano maricón, no te sueltes



Esa incómoda mirada que nos hace soltarnos

Bajo la mesa, a escondidas en el restaurante o en un callejón antes de salir a la calle principal, no hablo de momentos en los que follar en lugares públicos sino en los que simplemente darnos la mano se ha convertido en una odisea, una lucha contra las miradas. 
Mientras que la normalidad sexual arrasa en las portadas de los medios, actos tan simples como darnos la mano se sigue convirtiendo en una caza de brujas en una sociedad tan moderna como los zumos verdes pero tan retrógradas como una Presidenta de Gobierno mujer y  que además se llame Marica Pérez. 
Normalizamos en papel pero no en actos, aún vemos raro a dos personas del mismo sexo darse afecto como una caricia o una mano estrechando la otra. Se sigue persiguiendo al maricón comepollas o al que le guste que le peten el culo pero en cambio todos somos muy modernos y conocemos algún gay.

¿Sabes que? Llámame maricón pero no me mires con asco ni con desprecio cuando abrace a quien amo, bese a quien deseo o de la mano con fuerza a la persona más importante de mi vida porque flaquea.
Yo, el maricón, exijo ir de la mano sin ascos, ni miradas acechantes que murmuran tras mi paso contigo de la mano. Dame la mano maricón, no me sueltes.


3 ene. 2017

KAKEBO: La agenda para ahorrar



Adiós a la economía de manirotas

Este año he decidido poner orden a mis finanzas porque en los últimos tiempos salían más euros que entraban en mi cuenta y como vivir en una caja de zapatos no es mi perspectiva de un futuro digno, me he apuntado a la moda del japonés método de ahorro doméstico KAKEBO.

Kakebo es un clásico diario de Deber-Haber adaptado al tema de casa.
Por un lado apuntas que ingresos entran por la puerta de tu loft (llamémosle nómina), y por otro añades los gastos fijos mensuales (el gym al que nunca vas, el internet del móvil que te fulminas o el alquiler). De ahí sacarás lo que te queda para sobrevivir durante 30 eternos días.



El siguiente paso es el día a día. El diario de KAKEBO divide tu agenda diaria en: Supervivencia (la compra del super o la gasolina), Ocio y Vicio (desde el tabaco hasta los cafés), Cultura (El cine de los miércoles) y Extras (los regalos o esas sorpresas que no esperas).
Al final de la semana tendrás que hacer un balance de gastos porque si no te han entrado ingresos semanalmente (que sería una bendición), tu hucha solo debería hacer que bajar y bajar más.



Es un sistema de control que si lo llevas al día tiene las claves para apretar tu agenda ya que no solo apuntas lo que gastas sino que saber que debes hacerlo te obliga mentalmente a controlarte (le llaman conciencia).
¿Os animáis a empezar a usarlo?



21 dic. 2016

Dr Martens



Básicos y un toque de pinchos








Biker algodón: Shana
Camiseta: Zara
Pitillo: H&M
Zapatos: Dr Martens

15 dic. 2016

Estoy triste


Y hoy no me avergüenzo de contarlo


-¿Cómo estás?
-Bien

¿Cuántas veces se ha dado ese diálogo de cortesía? ¿Cuántas veces contestamos lo socialmente correcto por no mostrarnos flojos, débiles o simplemente tristes?

Pues yo hoy señores estoy triste, de hecho llevo semanas triste. 
Me han derrumbado dos de los pilares básicos de mi vida: la Confianza y el Amor.
Todos tenemos una base sobre la que construimos nuestra actitud, nuestro edificio, en la vida, y los míos se tambalean. 
He decidido perdonar, dejar llevar a mi corazón y reconstruir estos pilares con cemento, cariño, paciencia y agua. Quizás me falta sensatez, otros le llamarían hormigón, pero necesito recuperar mis pilares, volver a ser yo porque estar triste no es malo pero vivir triste si lo es.

El dolor es indescriptible pero siento que va desde dentro hacia fuera y sube del estómago al corazón, pasa por la garganta y sale entre suspiros para darse aire, dejarme respirar.

Solo recuerdo tal dolor el día que se fue mi madre, ¿sobrevaloro el amor? Quizás, pero soy así.
Los días pasan, lentamente, se hacen eternos pero lo que más eterno se hace son los recuerdas de lo que uno creía que era y no fue o de lo que pasó mientras tu vivías en otro capítulo de otra serie en un canal de segunda en lugar de Netflix.
Te pones una careta durante 40 hrs semanales, otras 8 de vida social y el par que compartes con diversos desconocidos en el gym o el super... pero estás triste tras esa careta de cartón. 

¿Soy peor? No, simplemente soy humano y tengo sentimiento. Quizás mañana se me pase todo y vuelva a ser el chico alegre y positivo, pero mentiría si dijera que hoy es ese día.

Porque no todos pueden ser un buen día...


...Triste pero aquí me tenéis.
Dave


14 dic. 2016

Camel



Abrigos con sabor a Italia








Abrigo:Gutteridge
Camisa: Burberry
Denim: Zara
Calcetines: H&M
Zapatos: Zara
Gafas: Del fotógrafo

*Fotos por This is Oriol