6 ene. 2019

Queridos Reyes Magos: Os pido una vida sencilla



Sin grandes pretensiones lo que se refleja en leves dolores de cabeza

Mi recién estrenada vida en Valencia me está regalando momentos de paz, de tranquilidad y creo que es la vida que mi pequeño cerebro y mi gran cabeza llevaban pidiendo a gritos desde hace un año más o menos.

Pido una vida sencilla, sin mucho pero con lo justo para ser feliz: Algo rico que comer, algún viaje que eleve mis sueños y un sin fin de tardes donde lo más importante sea ver atardecer con Kiko a mi lado mientras lo paseo.

Quizás llevo demasiados años siendo un "viejoven" pero la vida me ha enseñado últimamente que tenemos demasiado de nada. Nos llenamos la panza de nada que solo sirve para cubrir ese vacío que nos da tanto miedo de afrontar. No te preocupes por tus demonios, porque al fin y al cabo no podrán comerte si los enfrentas y quizás (con suerte) solo vengan a verte alguna fría noche en lugar de tan a menudo cuando los llenas de NADA pero de lo suficiente para sentirte luego repleto de culpa.

Ya no quiero aventuras sociales, ni dramas y mucho menos locuritas de terceros... Lo siento pero una vida simple es mi yo de ahora, el que quiere disfrutar de las pequeñas cosas, de lo que dejamos pasar rápido para consumir lo que el gran público demanda.

Por eso queridos Reyes Magos os pido solo una cosa: Una vida sencilla.
Atentamente,

Dave

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